La agencia elevó la nota desde CCC+ a B- y señaló avances fiscales, menor inflación y mejora de liquidez externa.
S&P Global Ratings elevó la calificación crediticia soberana de Argentina de CCC+ a B- y mantuvo una perspectiva estable, según informó la agencia internacional.
De acuerdo con el informe, la mejora responde a una combinación de factores vinculados con la consolidación fiscal, la reducción de desequilibrios macroeconómicos, la desaceleración de la inflación y una mejora gradual de la liquidez externa. La calificadora también destacó la acumulación de reservas internacionales y la continuidad de los superávits fiscales como elementos que fortalecen el perfil financiero del Gobierno.
S&P señaló además que Argentina amplió sus fuentes de financiamiento para afrontar los vencimientos previstos entre 2026 y 2027. Entre esos instrumentos mencionó las colocaciones de bonos en dólares en el mercado local, acuerdos de financiamiento con bancos internacionales y garantías de organismos multilaterales para refinanciar compromisos externos.
El informe también remarcó el rol del sector energético, especialmente por el desarrollo de Vaca Muerta y el crecimiento de las exportaciones. Según las proyecciones citadas, el sector podría generar un superávit comercial de USD 10.000 millones en 2026, frente a los USD 5.900 millones registrados en 2024.
Pese a la mejora, S&P advirtió que persisten vulnerabilidades, como el bajo nivel de reservas netas y la volatilidad cambiaria. La agencia proyectó un crecimiento económico de 2,7% para 2026 y una expansión cercana al 3% anual en los años siguientes.